domingo, 29 de septiembre de 2013

Dramatis personae en “Águila o sol”

¿Cómo hablar de los personajes de un drama, de una película o de una telenovela? Dice García Barrientos en Como se comenta una obra de teatro, más o menos, que cualquier espectador comentará sobre el comportamiento y la forma de ser de tal o cual personaje que le resulte simpático o repugnante. Dice GB que la cosa hay que ponerla más técnica (no dice, yo interpreto) que un análisis de una artificialidad como es un personaje en un texto literario no debe perdérsenos en “la psicología, en excesos de abstracción o particularismo”; dice, y dice bien, que la dimensión de un personaje dramático es más porque es doblado, o sea no es sólo narrativo sino también es una persona real con carne, hueso y un pedazo de pescuezo y que responde al nombre de actor.

Ya le estamos damos, dimos, dando

En Águila o sol de la, Sabina Berman, autora hay de a vario personaje formando lo que viene a ser el dramatis personae, o sea la lista de personajes que participan en la obra. Hay por decir algunos: un coro, unos mariachis, un desorejado, Cuauhtémoc, la Llorona, un par de magos, un hombre de dos cabezas (sin albur), unos enviados, un hombre-tigre, Cortés y los suyos, Malinche, unos hombres, un viejo, un par de cómicos pelados, unos espectadores, un abuelo, Patlahuatzin, unos cholultecas, un borracho, Ixtlixuchitl, Yacotzin, Moctezuma, una mujer, un anciano, un soldado, además de un narrador y unas voces en off... No se porque me acordé de este jingle de extinto videoclub de los años noventa: 



Bueno, volviendo al tema: los personajes se reparten en varios cuadros hilarantes en donde para ser tiempos de la conquista, la Berman, hacen reír bastante. Aunque a lo Cortés no le quita lo maleante. Para decirlo garcíabarrientosamente hay personajes ausentes, que son los españoles aludidos diez años antes en los presagios aztecas en el primer cuadro, ya que se habla dellos pero no aún llegan. Ya para el segundo cuadro podemos encontrar un personaje latente en el susodicho Quetzalcoatl, dios que sin duda tendrá influencia en el destino de la tragicomedia pero que no aparece en dicho cuadro. Y los personajes patentes, siempre presentes, constantes y sonantes son Moctezuma, Malinche y el Capitán Cavernícola... Digo, el capitán Cortés. En fin, esos serían los grados de (re)presentación de los personajes.

GB y su diferenciación entre caracterización y carácter 

“Entenderemos por carácter el conjunto de atributos que constituyen el "contenido" o la "forma de ser" del personaje; en términos aristotélicos, «aquello según lo cual decimos que los que actúan son tales o cuales». El concepto de caracterización pone en primer plano la cara artificial del personaje como constructo, como entidad que hay que fabricar.”

Así pues siguiendo las anteriores definiciones garcíabarrientosas analicemos al personaje Cortés: llega hablando inglés, con dicción italiana y la actitud de un bufón, un simple, un Cantinflas de la conquista pero dichas actitudes no le restan crueldad. Mientras que Malinche trata de mediar entre las payasadas de Cortés y la solemnidad de los nativos; eso en cuanto a caracteres. En el texto espectacular yo imagino a Cortés maquillado a la manera de los artistas de las carpas mexicanas, nariz enrojecida, clownesco. Maloso pero idiota, vano y hablando como hablan los mirreyes para decirlo a la manera contemporánea.

De carpa y espada

Yo veo los cuadros de Águila o sol como sketches de un espectáculo de carpa, como los de Cantinflas y Medel, enfocando los aspectos trágicos desde la risa. Provocando en los espectadores una mayor reflexión en el público mexicano, desde la comedia acerca de su propia historia y ampliando así el significado de Cortés y su despiadada conquista. Recordemos a los geniales Cantinflas y Medel para recordar los buenos tiempos de la comedia mexicana y que sin relación alguna con la obra de Berman también se titula Águila o sol: